Las recientes alzas de los tipos de interés y su paulatina repercusión en las revisiones de los tipos de interés de las hipotecas, están causando una clara ralentización, cuando no parón, del sector inmobiliario en nuestra ciudad. Esta afirmación que esta más basada en percepciones, comentarios y observaciones, es palpable mediante un simple paseo.
Los carteles de “Se vende” han florecido en este verano más que las flores en primavera. Pero no solo han florecido sino que permanecen impertérritos bajo un sol que los descolore poco a poco. Flota en el ambiente un sentimiento de no-comprar, no-vender, por el momento. Las hipotecas se encarecen y lo que antes parecía asumible ahora es una tortura.
Es anecdótico ver como en los últimos dos años han aparecido gran cantidad de inmobiliarias atraidas por el calor del boom, y ahora lo que aparecen en cantidad son empresas mediadoras en la concesión de créditos y la renegociación de deudas. Os recomiendo para ello un paseo por la Avenida de Linares. Todos estos negocios son reflejo de una demanda que antes no existía.
Durante este mes se han publicado varios estudios sobre los precios de la vivienda en Jaén y según unos sube de forma muy razonable (alrededor del I.P.C.) e incluso los hay que señalan una bajada del precio del metro cuadrado. ¿Cómo es posible que baje el precio de la vivienda?.
La verdad es que el proceso es relativamente sencillo. Primero empieza bajando el precio de la vivienda de segunda mano. Hay muchos que han comprado viviendas que están vacías como inversión y cuyas hipotecas empujan a vender. Estos mismos que antes pedían un precio muy aproximado al de la vivienda nueva, cada día que pasa están más dispuestos a vender a un precio inferior, que no olvidemos, todavía les asegura grandes beneficios. Esto fuerza el precio a la baja.
Si aparece en el mercado una buena cantidad de estas viviendas de segunda mano (que realmente no lo son, son nuevas) no hay necesidad de comprar vivienda nueva más cara, lo que finalmente acabaría forzando el precio de ésta a la baja. Además, los promotores inmobiliarios tienen un problema añadido, si no venden una promoción completamente bajo plano, tener un parque de pisos sin vender tiene unos evidentes costes financieros (ellos también pagan sus propias hipotecas sobre la obra en construcción), lo que les obliga a vender – no a cualquier precio, pero vender al fin y al cabo-.
De todas formas, lo que es una realidad palpable, es que Úbeda se está quedando sin suelo para construir nuevas viviendas y eso hace que se encarezca el precio. Los precios que hoy alcanzan los solares que hay dentro del casco urbano son impresionantes para no ser más que solares, pero claro, es que no hay.
Sin ánimo de ser profeta, me parece que muchas de las empresa promotoras y otras tantas de las inmobiliarias se van a ver en serios problemas para mantener su actividad. Solo aquellas asentadas sobre fuertes pilares (experiencia, solvencia, capacidad económica …) se van a mantener en el mercado. Tiempo al tiempo.
Comentarios recientes