En estos días absolutamente turbulentos para algunos, una inmensa mayoría asistimos como espectadores a las noticias de una crisis financiera que prácticamente no nos afecta. ¿Qué no nos afecta?. Pues a una mayoría no, ya que una vez que tenemos asegurados nuestros depósitos en los bancos, la bolsa puede hacer lo quiera …
La primera crisis financiera íntegramente retransmitida por los medios de comunicación está siendo alimentada y retroalimentada por esos mismos medios que día tras día transmiten un mensaje catastrofista y apocalíptico. Si un periodista me leyera diría que se trata de “matar al mensajero”, pero no es así. El problema de la información que nos “meten por los ojos” es que está elaborada por no especialistas, por no hablar de los sesudos tertulianos que son válidos para tener una opinión formada sobre el sexo de los ángeles, la política internacional, las sentencias judiciales o la boda de la Duquesa de Alba … por poner algún ejemplo.
Y digo que está siendo alimentada, porque en este entorno de estadísticas, matemáticas financieras, estudios económicos, al final, las percepciones son las que mandan. Si lo que se percibe es una cierta mejoría, todo funciona, si lo que se percibe es miedo, la cuesta abajo se desboca … La mejor muestra, la bajada de la IBEX 35 del viernes 10 de octubre de 2.008, una caida sin ningún tipo de explicación económica, una espiral de pánico hace que se nublen todas las razones, a vender todos … y al lunes siguiente … a comprar todos que la Bolsa está barata.
No obstante, los gobiernos europeos y norteamericano, está haciendo movimientos, muchos de ellos absolutamente para la galería, en pos de que la percepción sea positiva. Tratan de insuflar al mundo financiero un halo de tranquilidad y confianza que es lo que le falta en este momento. Están tratando de borrar el miedo de los bancos para con los propios bancos, y el miedo de los inversores hacia los bancos …
Creo, que en función de las medidas adoptadas, esta crisis financiera terminará cuando se calme la inflación (cosa inminente sobre el papel, por el parón del consumo y la bajada del precio del petróleo), cuando baje el euribor a niveles aceptables para los hogares (la teoría dice que las últimas medidas aprobadas debería provocar su bajada, es decir buenas noticias para todos los hipotecados) y cuando se expanda nuevamente el crédito a las empresas fundamentalmente.
Parece pues que el problema tiende a arreglarse, pues sí y no. Sí para esta crisis financiera, pero no para una crisis económica que está eclipsada por ésta. El cierre de empresas y las colas del paro puede que sean su mayor reflejo, pero esa está todavía por llegar … por lo menos en toda su plenitud.
El Gran Negocio es privatizar los beneficios y socializar los gastos.